“Cuando murió nuestro gato, fue la primera vez que vi llorar a mi papá. Desde que me mudé a Berlín, él comenzó un ida y vuelta de emails conmigo donde me expresaba sentimientos y pensamientos muy personales. Casi todos los correos venían con un archivo adjunto: la foto de un gatito.”
Esta publicación es el registro de la correspondencia entre una hija y su padre, y es también un pequeño catálogo de las formas tiernas e inesperadas en que el amor, la memoria y la conexión persisten a pesar de la separación física.
Año: 2025
Páginas: 32
Edición especial de 25 copias








